Arte en los muros: “Tiene que ver con una planificación de ciudad, agregarle valor al espacio público”

2022-05-27 17:41:16 By : Ms. Andy Huang

Por Cecilia Castagno | LVSJ  El arte muralista inspira las políticas públicas de gestión cultural en la ciudad de Córdoba, donde ya hay casi 100.000 metros de muros intervenidas a través de una iniciativa de la municipalidad que San Francisco busca replicar con un proyecto propio al que llamó "Las paredes hablan".  

En el marco de un trabajo conjunto y de intercambio de horizontes culturales, el pasado martes el secretario de Cultura y Juventud del municipio capitalino, Mariano Almada, participó en la Tecnoteca de nuestra ciudad de una charla abierta en la que contó la experiencia del programa de arte urbano y muralismo encarado en "la Docta" y cómo este fortaleció la apropiación de espacios públicos.

"Compartimos una mirada con los artistas y nos abrimos en un modelo de colaboración, poniendo historias a los números", manifestó Almada en entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO .

"Hoy Córdoba claramente tiene una planificación liderada por Martín Llaryora, que tiene que ver con una recuperación plena de la ciudad también desde lo cultural, que recupera el espacio y lo vuelve amigable, vivible, disfrutable", dijo.

"Llegamos a los 98.500 metros cuadrados de murales, estamos próximos a los 100 kilómetros lineales. Pero ese es el dato cuantitativo, porque también contamos qué genera el arte en la comunidad", agregó Almada y lo ejemplificó con la gran repercusión que tuvo en los últimos días la inauguración del mural que recuerda a referentes de la lucha por la Ley de Identidad de Género en su 10º cumpleaños, intervención artística que marcó un hito en la comunidad LGBT+. "Hemos vividos 48 horas a flor de piel; de muchas emociones", confesó Almada. 

El funcionario definió al programa "Arte de nuestra gente", que le dio color a la zona del río Suquía, como "la nave insignia" de la gestión Llaryora en materia de cultura. "Martín decidió que esta iniciativa fuera algo integral: arte, recuperación de la Costanera, del río, el regreso de la familia al río".

Resaltó que las obras de muralismo que luego se extendieron a otros lugares de Córdoba forman parte de un Observatorio cultural. Además, a partir de georeferenciar cada mural, "se planificó  una ciudad turística, que le ofrece una alternativa más a quien la va a visita".

Sitios emblemáticos ya fueron intervenidos, ahora van por "grandes medianeras de edificios o edificios monumentales", dijo Almada.

"San Francisco tiene un potencial muy grande y muchos lugares icónicos. En el muralismo implica la creación de  corredores pero también resaltar determinados hitos. Hay una frase que encuadra todo esto: 'Pinta tu aldea, que pintarás el mundo'. Justamente es ese efecto contagio que produce este tipo de programas artísticos - culturales", señaló.   

Tiene que ver con una mirada y una planificación de ciudad, agregarle valor al espacio público. La pandemia hizo que muchos sectores culturales tengan que reconvertirse y quienes podían estar en la calle durante la cuarentena eran aquellos artistas o pintores que iban a ejecutar alguna obra. Entonces, fue una forma inteligente de Martín (Llaryora) de no solo agregar arte en esa planificación urbana de Córdoba, sino darle una salida, una ayuda a quienes viven de la actividad en un momento muy difícil. Fue una conjunción de muchas cosas.

Al salir de la etapa más dura de la crisis sanitaria, necesitábamos esa cultura del reencuentro, de compartir en lo público y en eso, encontrarse con un entorno recuperado y embellecido ayudó muchísimo. El "Arte de nuestra gente" es un programa que tiene una alta valoración y aceptación por parte del vecino y nos pasan cosas muy linda. Ahora las propuestas vienen de los propios vecinos, de las instituciones, de los colectivos sociales, de los clubes, que hacen su aporte en las paredes con una mirada pasional y con fuerte sentido de pertenencia, y nosotros, desde el municipio aportamos en materia de diseño, estilos artísticos. Es un trabajo que nos enorgullece y sin dudas, el nombre más feliz es "Arte de nuestra gente", arte con la gente, con los artistas y con las instituciones.  

- Durante todo ese tiempo imagino que fue muy complejo hacer proyecciones. Ante tantas urgencias, la gestión Llaryora invirtió en cultura. ¿El eje fue apostar a la cultura como impulso que mueva otros sectores de la economía, sobre todo los más golpeados?

Claramente, fue una visión estratégica y de liderazgo. Hay un concepto que lo define y es "economía naranja", que es aquella que vincula a un producto cultural con la comunidad. Cuando hacemos algún evento cultural o espectáculo en algún barrio, a la vez estamos dinamizando, porque estaos moviendo a la industria de la pintura; seguramente ese muralista convocará al gastronómico, el kiosco del barrio venderá más; probablemente la gente que concurra se traslade en un taxi o se siente a tomar un café o compartir un almuerzo, entonces es una dinámica constante, una mirada que potencia a varios sectores, que no se agota en ese evento, sino que mueve todo a su alrededor.

Hoy Córdoba está posicionada desde muchos lugares en esa "economía naranja", desde la recuperación que hizo Martín del espacio público bajo el concepto de supermanzanas; desde lo cultural; desde la industria audiovisual; desde el trabajo permanente en lo turístico; desde la recuperación de teatros independientes y otros centros culturales; de haber tenido una temporada teatral de verano acompañada por el municipio; de haber generado el Festival del Humor y el Choripán con más de 100 mil personas participando y dinamizando todo el entorno.

Visiblemente, esa "economía naranja" que ya estaba, se potenció con la pandemia, adquirió otra valoración.  Y el botiquín de primeros auxilio que tuvimos fue la cultura. En la casa las familias se refugiaron en la lectura, en alguna plataforma digital, en la música y muchos en el arte de cocinar.  Con ese concepto trabajamos en cada evento. No se trata de una acción o intervención cultural en sí misma, sino de potenciar esa "economía naranja".

Cada cosa en una ciudad tiene su importancia. Creo rotundamente que el diferencial de Martín Llaryora en Córdoba tiene que ver con eso y con la experiencia de haber gestionado antes otra ciudad, con darle el valor que cada una de las acciones tiene que tener. Además de los murales, hay una recuperación de toda la infraestructura de la ciudad. Córdoba era una ciudad abandonada en su infraestructura, en el cariño que un gobernante tiene que tener hacia la gente. Córdoba era la capital del bache. Con Martín, los cordobeses volvieron a sentir propios esos espacios públicos que esta gestión recuperó con una mirada de modernización, integral y cambio de paradigmas, y el arte y la cultura vienen a complementar esa idea de ciudad. Un ejemplo fiel de esto es la Vuelta Ciclística Ciudad de Córdoba '22 que se llevará a cabo el domingo 29 de mayo próximo, con epicentro en la Costanera, donde los participantes verán un río recuperado, una infraestructura de costanera vial recuperada y un concepto de arte urbano distintivo.  

Por supuesto, porque en cada municipio hay potencialidades propias. Nosotros vinimos a San Francisco a contar sobre un programa que distingue a Córdoba y nos enorgullece, y que es aplicable a cada una de las localidades de la provincia. Ya estamos trabajando en una agenda en común con San Francisco, con distintos elencos y artistas, en un modelo de cogestión, intercambio y cooperación.

Solo un dato del programa "Arte de nuestra gente" confirma que es así. El 49,6 por ciento de los artistas que intervienen, son mujeres. No solo refleja la paridad de género sino también la identidad. En Córdoba se realizaron dos ediciones del festival Empoder Fest y durante el evento, en los muros de la Costanera pintaron artistas mujeres sobre temáticas libres vinculadas al género. Plasmaron en las paredes a mujeres que plantearon algo con su historia personal. Fue muy enriquecedor,  porque la autora pasó de pintarse a ella misma a pintar a la abuela o algún personaje. Hoy esos corredores, esas galerías de arte a cielo abierto son disfrutados por todos los cordobeses con la mirada puesta en la perspectiva de género. Y esa mirada implica una transformación real para todos que llegó para quedarse.

Precisamente, ese es el objetivo y hacia allí se dirige nuestro trabajo, hacia la búsqueda permanente de la equidad, la igualdad de género.

 -En medio de nuevos desafíos y paradigmas, las elecciones 2023, y el deseo de Llaryora de gobernar la provincia y Hacemos por Córdoba retener la capital.

  Las últimas encuestas de alcance nacional posicionan en lo más alto al intendente Martín Llaryora y al gobernador Juan Schiaretti en cuanto a imagen positiva de gestión. El ciudadano valora esa gestión que no impone grietas, que habla poco y hace mucho, que concreta. Martín Llaryora será gobernador en 2023, está enfocado y pensando permanentemente en la gestión. Córdoba se merece un gobernador como Martín, que continúe lo que hizo Juan (Schiaretti) y José (Manuel de la Sota) y tenga la experiencia del trabajo mancomunado con todos los sectores, con todos los cordobeses para defender este modelo que se basa en el trabajo y la obstinación para que los vecinos estén cada día mejor.   

Por Cecilia Castagno | LVSJ  El arte muralista inspira las políticas públicas de gestión cultural en la ciudad de Córdoba, donde ya hay casi 100.000 metros de muros intervenidas a través de una iniciativa de la municipalidad que San Francisco busca replicar con un proyecto propio al que llamó "Las paredes hablan".  

En el marco de un trabajo conjunto y de intercambio de horizontes culturales, el pasado martes el secretario de Cultura y Juventud del municipio capitalino, Mariano Almada, participó en la Tecnoteca de nuestra ciudad de una charla abierta en la que contó la experiencia del programa de arte urbano y muralismo encarado en "la Docta" y cómo este fortaleció la apropiación de espacios públicos.

"Compartimos una mirada con los artistas y nos abrimos en un modelo de colaboración, poniendo historias a los números", manifestó Almada en entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO .

"Hoy Córdoba claramente tiene una planificación liderada por Martín Llaryora, que tiene que ver con una recuperación plena de la ciudad también desde lo cultural, que recupera el espacio y lo vuelve amigable, vivible, disfrutable", dijo.

"Llegamos a los 98.500 metros cuadrados de murales, estamos próximos a los 100 kilómetros lineales. Pero ese es el dato cuantitativo, porque también contamos qué genera el arte en la comunidad", agregó Almada y lo ejemplificó con la gran repercusión que tuvo en los últimos días la inauguración del mural que recuerda a referentes de la lucha por la Ley de Identidad de Género en su 10º cumpleaños, intervención artística que marcó un hito en la comunidad LGBT+. "Hemos vividos 48 horas a flor de piel; de muchas emociones", confesó Almada. 

El funcionario definió al programa "Arte de nuestra gente", que le dio color a la zona del río Suquía, como "la nave insignia" de la gestión Llaryora en materia de cultura. "Martín decidió que esta iniciativa fuera algo integral: arte, recuperación de la Costanera, del río, el regreso de la familia al río".

Resaltó que las obras de muralismo que luego se extendieron a otros lugares de Córdoba forman parte de un Observatorio cultural. Además, a partir de georeferenciar cada mural, "se planificó  una ciudad turística, que le ofrece una alternativa más a quien la va a visita".

Sitios emblemáticos ya fueron intervenidos, ahora van por "grandes medianeras de edificios o edificios monumentales", dijo Almada.

"San Francisco tiene un potencial muy grande y muchos lugares icónicos. En el muralismo implica la creación de  corredores pero también resaltar determinados hitos. Hay una frase que encuadra todo esto: 'Pinta tu aldea, que pintarás el mundo'. Justamente es ese efecto contagio que produce este tipo de programas artísticos - culturales", señaló.   

Tiene que ver con una mirada y una planificación de ciudad, agregarle valor al espacio público. La pandemia hizo que muchos sectores culturales tengan que reconvertirse y quienes podían estar en la calle durante la cuarentena eran aquellos artistas o pintores que iban a ejecutar alguna obra. Entonces, fue una forma inteligente de Martín (Llaryora) de no solo agregar arte en esa planificación urbana de Córdoba, sino darle una salida, una ayuda a quienes viven de la actividad en un momento muy difícil. Fue una conjunción de muchas cosas.

Al salir de la etapa más dura de la crisis sanitaria, necesitábamos esa cultura del reencuentro, de compartir en lo público y en eso, encontrarse con un entorno recuperado y embellecido ayudó muchísimo. El "Arte de nuestra gente" es un programa que tiene una alta valoración y aceptación por parte del vecino y nos pasan cosas muy linda. Ahora las propuestas vienen de los propios vecinos, de las instituciones, de los colectivos sociales, de los clubes, que hacen su aporte en las paredes con una mirada pasional y con fuerte sentido de pertenencia, y nosotros, desde el municipio aportamos en materia de diseño, estilos artísticos. Es un trabajo que nos enorgullece y sin dudas, el nombre más feliz es "Arte de nuestra gente", arte con la gente, con los artistas y con las instituciones.  

- Durante todo ese tiempo imagino que fue muy complejo hacer proyecciones. Ante tantas urgencias, la gestión Llaryora invirtió en cultura. ¿El eje fue apostar a la cultura como impulso que mueva otros sectores de la economía, sobre todo los más golpeados?

Claramente, fue una visión estratégica y de liderazgo. Hay un concepto que lo define y es "economía naranja", que es aquella que vincula a un producto cultural con la comunidad. Cuando hacemos algún evento cultural o espectáculo en algún barrio, a la vez estamos dinamizando, porque estaos moviendo a la industria de la pintura; seguramente ese muralista convocará al gastronómico, el kiosco del barrio venderá más; probablemente la gente que concurra se traslade en un taxi o se siente a tomar un café o compartir un almuerzo, entonces es una dinámica constante, una mirada que potencia a varios sectores, que no se agota en ese evento, sino que mueve todo a su alrededor.

Hoy Córdoba está posicionada desde muchos lugares en esa "economía naranja", desde la recuperación que hizo Martín del espacio público bajo el concepto de supermanzanas; desde lo cultural; desde la industria audiovisual; desde el trabajo permanente en lo turístico; desde la recuperación de teatros independientes y otros centros culturales; de haber tenido una temporada teatral de verano acompañada por el municipio; de haber generado el Festival del Humor y el Choripán con más de 100 mil personas participando y dinamizando todo el entorno.

Visiblemente, esa "economía naranja" que ya estaba, se potenció con la pandemia, adquirió otra valoración.  Y el botiquín de primeros auxilio que tuvimos fue la cultura. En la casa las familias se refugiaron en la lectura, en alguna plataforma digital, en la música y muchos en el arte de cocinar.  Con ese concepto trabajamos en cada evento. No se trata de una acción o intervención cultural en sí misma, sino de potenciar esa "economía naranja".

Cada cosa en una ciudad tiene su importancia. Creo rotundamente que el diferencial de Martín Llaryora en Córdoba tiene que ver con eso y con la experiencia de haber gestionado antes otra ciudad, con darle el valor que cada una de las acciones tiene que tener. Además de los murales, hay una recuperación de toda la infraestructura de la ciudad. Córdoba era una ciudad abandonada en su infraestructura, en el cariño que un gobernante tiene que tener hacia la gente. Córdoba era la capital del bache. Con Martín, los cordobeses volvieron a sentir propios esos espacios públicos que esta gestión recuperó con una mirada de modernización, integral y cambio de paradigmas, y el arte y la cultura vienen a complementar esa idea de ciudad. Un ejemplo fiel de esto es la Vuelta Ciclística Ciudad de Córdoba '22 que se llevará a cabo el domingo 29 de mayo próximo, con epicentro en la Costanera, donde los participantes verán un río recuperado, una infraestructura de costanera vial recuperada y un concepto de arte urbano distintivo.  

Por supuesto, porque en cada municipio hay potencialidades propias. Nosotros vinimos a San Francisco a contar sobre un programa que distingue a Córdoba y nos enorgullece, y que es aplicable a cada una de las localidades de la provincia. Ya estamos trabajando en una agenda en común con San Francisco, con distintos elencos y artistas, en un modelo de cogestión, intercambio y cooperación.

Solo un dato del programa "Arte de nuestra gente" confirma que es así. El 49,6 por ciento de los artistas que intervienen, son mujeres. No solo refleja la paridad de género sino también la identidad. En Córdoba se realizaron dos ediciones del festival Empoder Fest y durante el evento, en los muros de la Costanera pintaron artistas mujeres sobre temáticas libres vinculadas al género. Plasmaron en las paredes a mujeres que plantearon algo con su historia personal. Fue muy enriquecedor,  porque la autora pasó de pintarse a ella misma a pintar a la abuela o algún personaje. Hoy esos corredores, esas galerías de arte a cielo abierto son disfrutados por todos los cordobeses con la mirada puesta en la perspectiva de género. Y esa mirada implica una transformación real para todos que llegó para quedarse.

Precisamente, ese es el objetivo y hacia allí se dirige nuestro trabajo, hacia la búsqueda permanente de la equidad, la igualdad de género.

 -En medio de nuevos desafíos y paradigmas, las elecciones 2023, y el deseo de Llaryora de gobernar la provincia y Hacemos por Córdoba retener la capital.

  Las últimas encuestas de alcance nacional posicionan en lo más alto al intendente Martín Llaryora y al gobernador Juan Schiaretti en cuanto a imagen positiva de gestión. El ciudadano valora esa gestión que no impone grietas, que habla poco y hace mucho, que concreta. Martín Llaryora será gobernador en 2023, está enfocado y pensando permanentemente en la gestión. Córdoba se merece un gobernador como Martín, que continúe lo que hizo Juan (Schiaretti) y José (Manuel de la Sota) y tenga la experiencia del trabajo mancomunado con todos los sectores, con todos los cordobeses para defender este modelo que se basa en el trabajo y la obstinación para que los vecinos estén cada día mejor.